Mi Regalo Perfecto

¿Por qué regalarnos cocinas o lavadoras si pueden hacernos realmente felices con el mejor regalo de todos: un ratito de tiempo solas?

 

Hace unos años mi percepción de ser una mamá joven, es la que se maneja a través de todos los medios publicitarios, una mamá bonita, delgada, siempre sonriente y arreglada, capaz de hacer mil cosas a la vez sin morir en el intento… pues hoy, años después y mamá de una chiquita de dos años me doy cuenta que la realidad es otra: nuestro ideal es ser perfectas, no equivocarnos, cocinar rico, mantener la casa en orden, trabajar, andar impecables a nuestros hijos y si se puede nosotras y podría seguir, y es este ideal es el que nos hace frustrarnos y creer que somos malas madres de vez en cuando.

Este mismo ideal, que nos etiqueta de perfectas, es el que cree que somos felices con planchas y no de pelo, cocinas, lavadoras, secadoras o una licuadora (evidentemente no nos conocen en realidad), no saben que nos enojamos, que gritamos, que nos frustramos, que lloramos del cansancio, que generalmente nos exigimos demasiado, que día a día hacemos en nuestra mente una lista interminable de cosas por hacer, que tratamos de organizarnos de la mejor manera para salir con nuestros itinerarios diarios, que anteponemos los intereses de nuestra familia sobre los de nosotras, que somos capaces de todo con tal que nuestros hijos estén felices; en este sentido, he pensado en algunos regalos que fueran perfectos para mi y espero que alguna los comparta, se los enumero a continuación:

  1. Un día sola en casa: no hay nada como acostarte, comer en cama y ver alguna buena serie o película en Netflix sin tenerte que levantar por un “maaaaamiiiii”.
  2. Dejar dormir a mamá hasta tarde sin restricción de horario: desde que me volví mamá, siempre soy la primera en levantarme sin importar si es lunes o domingo, por lo que algo invaluable para mí, es que mi pareja se hiciera cargo de Alex desde temprano y yo me pudiera quedar en la cama hasta que se me diera la gana.
  3. Spa o salón pagado, donde se incluya masaje relajante, facial y unas 2 opciones más: no me puedo ni imaginar el estrés retenido de cada mamá en el mundo, nos merecemos eso y más.
  4. Flores y una buena cena sin niños: quizás se escuche malvado y frio, pero en mi caso, los terribles 2 hacen que nuestro enfoque sea siempre Alexandra, al salir a comer a cualquier lugar nos turnamos roles, mientras uno come el otro esta con Alex o camina con ella si no le da la gana estar sentada o estamos pendientes si comió, si no comió, si se ensucio, si jugo con el cuchillo, etc., por lo que no habría nada más rico que sentarse a comer, tener una buena plática, una copita de vino, donde la preocupación más grande sea qué elegirás de comer.
  5. Cualquier cosa que ella desee, pero piensa en ella como mujer, no como ama de casa ni como mamá.

El punto es que para nuestra mala suerte, el día de la madre se celebra únicamente una vez al año, entonces esa única fecha, donde somos la reina de la fiesta,  piensa en algo que nos saque un ratito de nuestro rol diario y nos recuerde lo que valemos, que nuestras prioridades también cuentan y que antes de ser esposas  y madres de familia, simplemente fuimos nosotras! ¿Y ustedes que quieren de regalo?

¡Feliz Día de las Mamás por anticipado!

With love,

María Reneé y Alex

 

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